El mal gasto de energía es algo muy común, ya que la gente no entiende lo erróneo que puede llegar a hacer o lo que puede llegar a ocurrir a lo largo del tiempo.
En estos tiempos de la humanidad, las energías son muy escasas y probablemente en el futuro desaparezcan, en la actualidad, los ciudadanos para lograr mantenerse energéticamente, por ejemplo, las energías renovables que diariamente, hay lugares en crisis, en varios sitios a empeorado la situación en varios lugares, en Buenos Aires el 68% de las personas usan luces probablemente sin saber las consecuencias de la actual crisis, en la que actualmente viven, también se produce un derroche de luz en toda las publicidades que existen mundialmente, Argentina esta en problemas, en Argentina se a detenido la distribución de gas, ya que se a empezado a agotar el suministro de gas por lo que lo ocupan para bienes propios.
martes, 30 de septiembre de 2008
lunes, 8 de septiembre de 2008
Textos argumentativos
Racionalizar el uso de la energíaQuien recorra Buenos Aires durante la noche no tendrá la sensación que se encuentra en una ciudad en crisis energética.
Efectivamente, numerosos edificios privados y algunos públicos mantienen encendidas sus luces de decoración y miles de carteles luminosos permanecen también encendidos. Paralelamente, numerosas empresas sufren restricciones de energía y el Gobierno insta a los consumidores a un uso más racional del gas y la electricidad.
Se trata de situaciones incompatibles que muestran falta de coordinación en la campaña de ahorro de energía y falta de criterio en el establecimiento de las prioridades.
Si bien la crisis parece no tener la profundidad que se temió en un primer momento, es indudable que afectará actividades de producción y de servicio y, por lo tanto, empleos, así como la vida cotidiana de muchos ciudadanos.
Sería, por lo tanto, más racional, desde el punto de vista económico y social, disponer programas de ahorro para los gastos más superfluos, lo cual incluye iluminaciones que no cumplen funciones indispensables, especialmente en horas en que la ciudad está prácticamente desierta.
En la Ciudad de Buenos Aires se observan formas de uso poco racional de la energía en momentos en que esta escasea para fuentes de producción y de trabajo.
Racionalizar el uso de la energíaQuien recorra Buenos Aires durante la noche no tendrá la sensación que se encuentra en una ciudad en crisis energética.
Efectivamente, numerosos edificios privados y algunos públicos mantienen encendidas sus luces de decoración y miles de carteles luminosos permanecen también encendidos. Paralelamente, numerosas empresas sufren restricciones de energía y el Gobierno insta a los consumidores a un uso más racional del gas y la electricidad.
Se trata de situaciones incompatibles que muestran falta de coordinación en la campaña de ahorro de energía y falta de criterio en el establecimiento de las prioridades.
Si bien la crisis parece no tener la profundidad que se temió en un primer momento, es indudable que afectará actividades de producción y de servicio y, por lo tanto, empleos, así como la vida cotidiana de muchos ciudadanos.
Sería, por lo tanto, más racional, desde el punto de vista económico y social, disponer programas de ahorro para los gastos más superfluos, lo cual incluye iluminaciones que no cumplen funciones indispensables, especialmente en horas en que la ciudad está prácticamente desierta.
En la Ciudad de Buenos Aires se observan formas de uso poco racional de la energía en momentos en que esta escasea para fuentes de producción y de trabajo.
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